Se encuentra en un escenario. Lleva una guitarra y está tocando el solo de Enter Sandman. Hay explosiones como parte del espectáculo. Baila. Más bien 'headbanguea', mientras su plumilla se deja llevar por la magia de sus dedos.
En el público, algunos hacen slam, mientras que otros mueven la mata al ritmo de su guitarra. Una chica se levanta la camisa y lo enseña todo. Él tiene que desviar la mirada, no por gusto, sino por obligación. Esta obligado a seguir rockeando. Espalda con espalda con el bajista, su Flying V ahora se encuentra sonando las últimas notas de la canción. Cuando toca la última cuerda por última vez, avienta su plumilla. Los asistentes al evento luchan por conseguirla.
Saca otra plumilla rápidamente. Comienza el inconfundible intro de Sweet Child O' Mine. La gente grita. Sabe que volviendo al camerino lo esperan mujeres, alcohol del caro, drogas. Sabe que más tarde volverá a la van con la banda, a seguir rolando por las carreteras. Al siguiente destino, con la radio a todo. Escuchando el Back In Black, una y otra vez. Y cuando lleguen a los hoteles, los destrozarán todos y cada uno. Y cuando encuentren a una mujer, ella les rogará estar con ellos.
El intro de Sweet Child O' Mine se prolonga. Está bien, la gente está al borde de las lágrimas por escuchar su canción favorita. Es hora del solo introductorio. Se prepara. Comienza a tocarlo. Las notas no salen. No se escucha nada. Nada mas que las notas del intro. Algo esta mal con la guitarra. Todos dejan de tocar. El intro se sigue escuchando. Desconectan todo. El sonido no desaparece. La gente ya no está. De hecho, la banda tampoco está. Ahora esta solo. Y las notas del intro de Sweet Child O' Mine se repiten hasta el infinito.
Despierta. Apaga la alarma. De nuevo el mismo sueño.
La realidad es muy distinta al sueño. La realidad es que hay cientos y cientos de chicos como él. Quizá varíe la intensidad y la frecuencia del sueño.
Un grupo de chicos, con los mismos gustos, tal vez el mismo sueño, deciden 'formar una banda'. Ensayan. Según su talento, 'coverearán' canciones de distintos niveles de dificultad. Incluso pueden llegar a componer algo. Desde la misma mierda de todos los días, hasta cosas geniales.
Es natural que al crear algo de lo que te sientes orgulloso, sientas el gusto, impulso e incluso necesidad de compartirlo, de darlo a conocer. Pero como siempre, las situaciones ideales se desvirtualizan. Dudo que las intenciones de muchos chicos 'con bandas' sean compartir su forma de coverear (pobremente, en la mayoría de los casos), los clásicos de Nirvana, Metallica y Creep de Radiohead. Siento que se pretende algo más allá.
Me caga hablar del 'sistema' porque te hace quedar como un fan de Olallo Rubio o algo así.. Pero a lo que quiero llegar es que cosas como Escuela de Rock, cualquier comentario en televisión o en el cine sobre Woodstock o los hippies, MTV, Olallo Rubio y la R&R, Guitar Hero, Rockband, etcétera, nos han hecho creer, o han intentado hacernos creer, que la música, y el rock en particular tienen un trasfondo que sobrepasa lo que escuchamos. Cuántas veces no hemos escuchado 'el rock es un estilo de vida'. Esto es cierto, si eres Sid Vicious, David Bowie, Iggy Pop, Morrissey, Lou Reed, o Mick Jagger.
No ignoro el hecho de que el rock ha tenido un gran impacto cultural, mínimo en el mundo occidental, y que en una pequeñísima proporción ha influido en hacernos lo que somos como sociedad globalizada. Pero estas ideas de 'actitud del rock' o 'sexo, drogas y rock n roll', honestamente, están cagadas si tienes 12 años y quieres sentirte único o especial.
Para conectar con las ideas anteriores.. Toda esta parafernalia que se presume del rock, la idea del rockstar, es lo que realmente mueve a muchos jovenes a empezar bandas, no esta necesidad natural de compartir un trabajo bien hecho. A algunos les funciona y podemos ver mini rockstars de 17 años, otros solo hacen el ridículo. La verdad es que no es difícil tocar unas quintas en la guitarra y atascarlas de distorsión.
Ir a un 'fest' de bandas de prepa es una experiencia curiosa. Independientemente del talento que puedan tener las bandas, nadie, además de los amigos de los de la banda les presta atención. Como no hay música popular, debido a que estan las bandas, la gente se dedica solo a chupar y embriagarse, se genera un ambiente nefasto. A esto, agrégale las actitudes 'quiero-ser-rockstar-a-como-dé-lugar' de los miembros de las bandas. Cierto, siempre se hace slam cuando alguien coverea a Metallica o cualquier otra cosa con distorsión. Después la gente se dispersa.
No soy el primero en decirlo: el rock está muerto. Hora de pasar a algo nuevo. Olvidemos la idea del rockstar, recordemos a quienes lo fueron, y fueron grandes. No más imitaciones, con Tokio Hotel y los Jonas Brothers tenemos suficiente. Es tiempo de dejar a un lado todo lo que conlleva la música, y concentrarnos en la música misma. Que la música nos inspire, pero no nos dicte lo que es ser un 'chico en onda'. No más leyendas del rock, no más ídolos. Que nuestros ídolos sean la creatividad, la inovación y el talento. Que si un chico (o chica, obviamente) toma una guitarra, un bajo, batería, saxofón, güiro, ukulele, sea por un auténtico afecto hacia la música, y no para aspirar a ser un rockstar.
Finalmente, me cagan las citas textuales y las 'frases célebres', pero creo que John Lennon lo puso bastante claro en 1970 con su canción God:
The dream is over, what can I say?
The dream is over, yesterday
I was, the dreamweaver, but now, I'm reborn
I was, the walrus, but now, I'm John
And so, dear friends, you just have to carry on
The dream is over!

con tirarle mierda a Olallo Rubio y la palabra "parafernalia" me compraste.
ResponderEliminarhay que enseñarselo a los douchebags de la escuela ej. Jimmy y su sequito de exitosos.
Pues la musica como todas las artes ya perdio su sentido pero bueno
ResponderEliminar